miércoles, 30 de mayo de 2012

Pacto con el silencio






Pacto con el silencio


La noche como la manta de un haraposo,
desgarrada fatalmente en haces de estrellas,
crujió en el alfeizar de mi ventana.
La clepsidra atroz que devoraba mi vida,
detuvo su goteo perenne, y mágicamente
se abrió el espacio, se diluyó el tiempo.
Invadió el sabor de aquella boca,
con su néctar adictivo y empalagoso,
el cuenco oxidado de mis torpes recuerdos.
El beso emergió en ese instante,
desasido de todo ser, de todo dueño,
para erguirse como una torre de marfil,
desde donde mirar casi abismada,
la ruptura opaca del olvido inmarcesible
y la ruta callada de un misterio pérfido.
Allí, en las esquinas oscuras y lustrosas,
donde reverberaba el Dolor,
y se agigantaba la piel del recuerdo,
sellaron mi boca y ese amor mordaz:
un pacto eterno con el silencio.


©Paula Cruz

1 comentario:

  1. Espero que ese pacto con el silencio de una tregua y puedas añadir nuevos textos y entradas a tu blog

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